NO PESA EL CORAZÓN DE LOS VELOCES.
Creación e interpretación: Mª Ángeles G. Angulo, Mario G. Sáez, Teresa Navarrete y Ricardo
Salas
Música en directo: David Crespo, Roger Crespo y Miguel Aguilar
Dirección escénica y dramaturgia: Antonio Calvo
Asesor de coreografía: Susana Castro
Asesor de movimiento: Víctor Zambrana
Diseño iluminación: Carles Rigual
Diseño de sonido: Ander Agudo
Amor salvaje, como un instinto natural, sin las connotaciones románticas de la entrega y el sacrificio. El amor, como el componente biológico de los organismos que necesitan fusionarse por tal de sobrevivir. El amor, como el deseo de una única respiración en común, que supone una manera de encontrarse a través de la piel, como si fuésemos ciegos, y que consigue desbocarnos, nos hace enloquecer y es capaz de llevarnos al éxtasis.
La última creación de Erre que Erre ofrece al público una reflexión muy íntima sobre la aparición del amor como acción y reacción física.
Siete personas con el mismo pulso, una respiración única, representan en el escenario un nuevo encuentro después de muchos encuentros.
Buscando lugares no comunes de la idea de amor, se propone un análisis científico y analítico de los procesos de enamorarse y continuar junto a alguien una vez que la química ha dejado de cumplir su función. Se desarrolla una especie de poética científica que genera imágenes y transmite emociones a través de cuerpos en movimiento y sus relaciones.
Utilización de música en directo, la participación y la energía de una banda de post rock (David Crespo, Roger Crespo y Miguel Aguilar) y su interacción con la danza. Los distintos ritmos marcan un viaje único, ofrecen diferentes visiones, alteran la percepción, sincronizan por azar, arritmia pretendida, choque o encuentro de dos universo, el de la música y el movimiento conviviendo en un lugar particular.